Caminás distraído por la vereda mandando mensajitos. De pronto un tipo te pone una punta en el cuello y te grita "¡el celular! ¡la plata!" y vos soltás el aparato y el tipo desaparece. Cuando se te pasa el susto te acordás de que todavía te faltan 11 cuotas para pagarlo y vas a hacer la denuncia. "Oiga, el teléfono tiene geolocalizador; ¿lo podrán encontrar?", le preguntás al agente. "Lo vamos a rastrear", responde. Ahí pensás que, después de todo, todos estamos hiperconectados y si hay GPS para decirte dónde están los lomos de burro, los restoranes y las salas de cine, y al mismo tiempo se muestra en Facebook dónde te encontrás, ¿por qué no se podrá localizar al ladrón que se llevó tu celular?
Pero no. El GPS no sirve para eso. Vos insistís porque todo lo que está ocurriendo con la teconología te dice que es posible... ¿No hubo acaso una denuncia de periodistas franceses contra Sarkozy en 2010 porque dijeron que la policía de Inteligencia francesa los seguía por sus celulares? ¿No dicen que ahora el Ministerio de Seguridad hará seguimiento de patrulleros y de agentes tucumanos conectados con GPS, para saber dónde están? Sí, pero para rastrear un celular robado un juez debe darles la orden a las empresas telefónicas... ¿Y van a mover el sistema solo por tu celular?... Hay cosas más importantes. Más fácil es que te comprés otro aparato. Eso sí, los que quieran venderte cosas van a saber bien dónde está tu teléfono. Para eso funciona bien el GPS.